Un campeón ciento por ciento

All Boys venció 94-81 a CAJU y conquistó el tetracampeonato pampeano, con la escandalosa cifra de 100 partidos invicto. (Nota: El Diario)

«El deporte está lleno de historias. Mirá, ahí tenés a CAJU de Alpachiri, que está haciendo transpirar a All Boys y le puede amargar la noche de llegar a los 100 partidos invicto…».

En la tribuna y en el piso del Aquiles José Regazzoli está toda la familia de All Boys. Los de antes, los históricos, los de ahora. Los que fueron parte de este proceso desde la génesis, cuando el Auriazul empezó a dominar el básquetbol doméstico con una obra de arquitectura basada en el sentido de pertenencia y los valores de amor a un club. Simple como eso, con la cuota de compromiso necesaria.

Así pasó uno, dos, tres, cuatro y hasta cinco partidos. Y el vuelo empezó a ser cada vez más alto. Llegó el primer título provincial, cambiaron los jugadores, vino el Federal y otra vez el Provincial, y la cifra no se detenía. Como una maquinita contadora de billetes. Así caían los triunfos y así se escribía la historia única, acaso irrepetible.

Este sábado All Boys venció 94-81 a Juventud Unida de Alpachiri en un juego que lo tuvo todo. El Auriazul, acaso con el peso de salir a ganar y alcanzar esa histórica marca, jugó presionado. Empezó con un básquet con marca propia, de velocidad, lanzamientos claros y mucha eficacia, para alejarse 18-5 en apenas 5 minutos.

CAJU reaccionó, se puso en juego con una defensa más intensa, sobre Badillo y Zalabardo, y en ofensiva lastimó con Brian Barrera y Carrafielo.

Después del 24-15 del primer tiempo en favor del local, el juego se emparejó. Juan Cruz Gavazza entendió que era tiempo de rotar el equipo, entendiendo que All Boys tenía el control. Así cerró el PT con diez arriba: 42-32.

Complemento

En el complemento el Auriazul se despegó 50-34. Vittu Fazzini rompió las defensas, penetró; Jorge Sánchez cargó al rebote y fue determinante en la confianza, y todo parecía encaminarse al tetracampeonato sin habitantes incómodos en el camino. El cierre del tercer segmento, 71-57, así lo suponía.

Pero en los últimos diez minutos CAJU jugó, tal vez, su mejor básquet. La pelota rotó, entró desde el perímetro y se puso a 4 con un triple de Barrera, a 6m25.

A partir de ahí el juego se hizo de ida y vuelta, pero aparecieron Sánchez (besando el escudo de una institución que le abrió las puertas para siempre), el Negro Bonaguro y Zalabardo, para sentenciar cualquier intento final de reacción. La imagen del cierre fue la de un equipo que, entregando todo con Carrafiello, Fortain, Barrero y Furriol, moría de pie ante el mejor de todos los pampeanos.

Bajo esa atmósfera hermosa que es un estadio sonando la felicidad, con algunas lágrimas contenidas ante este momento como si fuera un set de grabación de una fiesta interminable, All Boys construyó su centésima victoria en cadena, la que le dio el cuarto título provincial consecutivo. Porque así es el deporte, lleno de historias hermosas como las de anoche.

Síntesis

All Boys: Mariano Zárate, 8; Gonzalo Yorio, 5; Agustín Castro, Bautista Rio, 5; Vittorio Fazzini, 11; Jorge Sánchez, 13; Marcelino Badillo, 10; Mateo Fazzini; Francisco Bonaguro, 19; Lasiertra; Zalabardo, 21; Lucas Montigni, 2. Entrenador: Juan Cruz Gavazza.

CAJU: Carrafiello, 17; Brian Barrera, 22; Serrano, 3; Javier Páez, 2; Riveros; Fortain, 15; Matías Soto, 8; Furriol, 14. Entrenador Ramiro Álvarez

Parciales: 24-15, 18.17, 29-25, 23-24. Estadio: José Aquiles Regazzoli.

Nota: El Diario de La Pampa.

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