El Chapu jugó en silla de ruedas

Andrés Nocioni no tiene ateos. Campeón olímpico con la Generación Dorada, ganador de todo en Europa y con un gran paso por la NBA, el Chapu supo combinar su categoría de «uno de los mejores basquetbolistas de la historia argentina» con la sencillez de un muchacho del interior que nunca perdió el buen humor, los valores y el sentido de la solidaridad.

Habitual protagonista de homenajes, saludos a pedido y visitas a diferentes instituciones, el ex alero santafesino radicado en General Pico dio ayer una nueva muestra de su calidad humana al sumarse a la concentración de la selección pampeana de básquet sobre silla de ruedas.
El Chapu charló con las jugadoras y jugadores, contó su historia y algunas anécdotas, corrigió algunos detalles técnicos de lanzamientos y, como broche de oro, se sentó en una silla de ruedas para jugar unos minutos. Y, quizás por primera vez en su vida, se sintió «el peor» en una cancha de básquet.

Un grande.

«El Chapu se enteró que habíamos hecho el mes pasado una concentración en Pico, se contactó con Fiorela Corso (entrenadora) y le comentó que le interesaría participar en un encuentro para charlar con los chicos y aportar su experiencia», reveló ayer Romina Iglesias, una de las responsables de la dirección técnica del equipo pampeano junto a Corso y Juan Cruz Colombier.
La concentración se realizó en el gimnasio Angel Larrea de Pico FBC, con la organización de la Asociación Civil Deportiva Pampeana (ACDC) y las direcciones de Deportes y Discapacidad de General Pico, y contó con la participación de 15 basquetbolistas de diferentes lugares de la provincia.
Durante el encuentro, Nocioni habló de su historia de vida, de sus inicios en el básquet, del esfuerzo para llegar, de su paso por la Selección, la NBA y Europa, e intercambió sensaciones con las y los deportistas pampeanos. «Fue todo en un cima muy distendido, muy lindo. Los chicos al principio se habían quedado como congelados, sin saber qué hacer ni qué preguntarle, pero después se soltaron y él se brindó de una manera espectacular», resumió Iglesias al referirse al ida y vuelta entre sus dirigidos y el ex alero de Independiente de General Pico, ciudad en la que formó su familia.
Después hubo una parte práctica, en la que el Chapu aportó algunos consejos, explicó técnicas de lanzamiento y corrigió uno por uno a los basquetbolistas pampeanos con el objetivo de sumarles herramientas para mejorar su juego.
Y finalmente se prestó para jugar un partido en las mismas condiciones que sus rivales y compañeros: sentado en una silla de ruedas. «Se sumó a jugar con los chicos y eso es impagable. ‘No me la van a dar porque soy el peor de la cancha’, bromeaba…», confió Iglesias al referirse a las ocurrencias de Nocioni, a quien siempre se lo vio con una sonrisa pero con ese espíritu ganador que lo acompañó durante su exitosa carrera. «Quería ganar», contaron.

El corazón.

Nacido en Galvez, Santa Fe, el Chapu jugó la Liga Nacional con las camisetas de Racing de Avellaneda, Olimpia de Venado Tuerto, Independiente de Pico y Peñarol de Mar del Plata; en Europa brilló con el Tau Cerámica (Baskonia), el Manresa y el Real Madrid; mientras que en la NBA defendió los colores de Chicago Bulls, Sacramento Kings y Philadelphia 76ers.
El ex alero, de 41 años, fue multicampeón con sus equipos (varios títulos de Liga ACB, Copa del Rey, Euroliga, Supercopa de España y Copa Intercontinental en Europa; además de un Súper 8 en Argentina), pero especialmente se destacó con la camiseta de la Selección Argentina, logrando la medalla de oro en Atenas 2004 y el subcampeonato mundial en Indianápolis 2002, entre otras tantas medallas y campeonatos como eslabón fundamental y «corazón» de la Generación Dorada.
Tras su retiro en 2017 se radicó con su familia en General Pico y poco a poco está volviendo a vincularse con el básquet, especialmente con gestos como el de ayer.

Una selección que crece.

La concentración de ayer en Pico FBC contó con 15 de los 16 deportistas que hoy están formando parte de la selección pampeana de básquet sobre silla de ruedas, y que se está preparando para jugar la Liga Nacional del año próximo y para intervenir en los torneos de la Federación Pampeana de Básquet.
«Estamos en plena formación y con un número muy bueno de jugadores, que es el que necesitamos para participar de la Liga», explicó Romina Iglesias, una de las responsables técnicas de la Asociación Civil Deportiva Pampeana (ACDC) y también integrante del cuerpo técnico del seleccionado nacional femenino de básquet sobre silla de ruedas.
De las concentraciones, enmarcadas en el Programa Deporte Adaptado del Centro de Desarrollo Deportivo para Personas con Discapacidad, que organiza la Subsecretaría de Deportes de la Provincia, participan deportistas de Santa Rosa, Toay, General Pico, Victorica y General Acha.
Nahuel Giménez, Virginia Navarro, Agostina Caliba, Joaquín Soberón, Carlos Gómez y Rubén Martín Lucero forman parte de la AC Deportiva Pampeana; Valentín Gómez, Nicolás Allier, Diego Oyola, Leonardo Mondino, Leandro Mansilla, Alex Cuello, Leonardo Arce y David Vélez pertenecen a Pico Básquet Adaptado; a quienes se suman Jonathan Pérez (Victorica) y Héctor Iván Herrera (General Acha). El cuerpo técnico está integrado por Iglesias, Fiorela Corso y Juan Cruz Colombier.

Fuente: La Arena.

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